CRÓNICA DE LA PANDEMIA DE LA COVID EN BALEARES (Cuestionario FADSP 27/09/2020)

OBSERVATORIO DE LA SANIDAD DE LAS ISLAS BALEARES

COMUNICADO DE LA ADSP-IB ANTE LA PANDEMIA COVID-19 APRENDIENDO DE LA CRISIS

Aprenderemos muchas cosas de esta crisis, sus consecuencias serán importantes tanto desde nuestra visión personal, como para el futuro del sistema sanitario y de la sociedad

La Junta Directiva de la ADSP-IB valora la situación y explica sus planteamientos y propuestas para superarla.

Sesiones en línea 2019: “El acceso al medicamento y la sostenibilidad del sistema de salud de Baleares. Propuestas 2019”

El Servei de salut de les IB firmó la adhesión al manifiesto de NO es SANO en Septiembre de 2018. La ADSP-IB en colaboración con las organizaciones que dan soporte a la iniciativa NO es SANO y el Servei de Salut de les IB, está presentando en los centros de salud, hospitales, gerencias y centros docentes de les Illes Balears, la sesión:

“El acceso al medicamento y la sostenibilidad del sistema de salud de Baleares. Propuestas 2019”

Desde esta página se puede acceder a las presentaciones PPT de las sesiones realizadas hasta el momento.

Sesiones:

-Presentación PPT modelo, disponible para ser descargada y adaptada para futuras presentaciones. Incluye en cada diapositiva los comentarios explicativos. Para descargar pulse aquí

Sesiones realizadas:
-Sesión Escola Enfermeria de la UIB. Palma 10/10/2018. Para descargar pulse aquí
-Sesión General Hospital Son LLàtzer. Palma 09/01/2019. Para descargar pulse aquí
-Sesión General Hospital Son Espases. Palma 21/02/2019. Para descargar pulse aquí
-Sesión Centro de Salut de Alcudia. 10/04/2019. Para descargar pulse aquí
-Sesión Gerencia de Atención Primaria de Mallorca. 08/05/2019 Para descargar pulse aquí
-Sesión Conselleria de Salut. 03/06/2019. Para descargar pulse aquí
(crear vínculos con archivos pdf con el mismo nombre)

Notas:

La mayor parte dela sesiones han sido presentadas por Francesc Puigventós y Eugenia Carandell. La sesión de Alcudia por José Manuel Aranda.
A medida que se dispone de datos e informaciones recientes, el esquema de presentación de las sesiones, se ha ido actualizando. También las gráficas de consumos y gasto farmacéutico. Se recomienda consultar la última de las versiones publicada.

24 PROPUESTAS DE LA PLATAFORMA CIUTADANA PER LA SANITAT PÚBLICA A LOS PARTIDOS POLÍTICOS DE BALEARES. 8-05-2019

Las 10 organizaciones que conforman la Plataforma Ciudadana por la Sanidad Pública de les IB (*) han propuesto a todos los partidos políticos que concurren a las próximas elecciones municipales y autonómicas 24 medidas para mejorar la universalidad y calidad del sistema público de salud.

La Plataforma ha pedido a los partidos políticos el compromiso de asumir esos puntos como propios en el caso de que tras los comicios tengan responsabilidades de gobierno.

Enlace con archivo: “24 Compromisos para Partidos Políticos ES”

(*) ADSP-IB. Associació per a la Defensa de la Sanitat Pública de les Illes Balears / FAVP Federació d´Associacions de Veïns de Palma / ADIBS. Dones de les Illes Balears per a la Salut / ALAS Lluita Anti-Sida de les Illes Balears / ATTAC Mallorca. Associació Tasació de les Transaccions financeres i per l´Acció Ciutadana / CAP-Endavant Balears Plataforma Garantitzem les Pensions / FSC. Fòrum Social de Mallorca / La Defensa de Consumidors i Usuaris de Balears / ADIS Associació Dignitat i Solidaritat / MdM Balears Metges del Mon Illes Balears.

LA ADSPIB PRESENTA NUEVAS PROPUESTAS PARA LA ATENCIÓN PRIMARIA DE BALEARES (6/03/2019)

Dosier Punto 6: ÁREA DE ATENCIÓN PRIMARIA

El punto 6 del manifiesto de l´ADSPIB propone “Reforzar la Atención Primaria como eje y ordenación de la asistencia sanitaria y mejorar la coordinación entre los niveles asistenciales de atención primaria y atención especializada/hospitalaria.”

En el documento se presentan de forma detallada los ejes básicos para:

1 – Potenciar una gestión autónoma, participativa y descentralizada de los servicios de atención primaria.
2 –Incrementar la coordinación con atención especializada implantando modelos colaborativos con las metas de aumento de la capacidad de resolución en atención primaria y la reducción de las listas de espera en atención especializada.
3 – Desarrollo en todos los centros de programas de prevención y promoción de la salud fomentando la coordinación intersectorial y la participación comunitaria.
4 – Extensión de la cobertura de los servicios existentes e incremento de la cartera de servicios asistenciales en el área materno-infantil y patología del aparato locomotor.
5- Incrementar las inversiones en los centros de salud para el acceso a nuevas tecnologías y la adecuación de las instalaciones actuales.
6-Contribuir a la desmedicalización de la sociedad y a la prevención cuaternaria desarrollando la campaña “No es sano”, sumándose a las iniciativas “No hacer” y proponiendo en consulta alternativas no farmacológicas a demandas sanitarias.

CONTRA LA MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA: ESTRATEGIAS Y PROPUESTAS. La ADSP-IB plantea 3 propuestas a la sociedad

José Manuel Aranda

Miembro de l´Associació per a Defensa de la Sanitat Pública de les IB (ADSP-IB)

08/03/2019

Estamos asistiendo a una  invasión de «la medicina» en la vida cotidiana. Los profesionales lo notamos porque  situaciones hasta ahora consideradas no medicas (la muerte de un ser querido, una separación, problemas en el trabajo, la menopausia, la pubertad…) son motivo habitual de las consultas. Se está perdiendo la contención de los cuidadores y  los remedios caseros de toda la vida para problemas leves y muchas veces parece necesario que el profesional certifique que uno esta acatarrado o tiene una diarrea. Esta invasión también afecta a  los medios de comunicación y las redes sociales que se llenan de enfermedades y sus tratamientos. Aparecen «gurús» que ofrecen remedios para resolver «la enfermedad de vivir».

Es llamativo que una sociedad que vive más y donde se han erradicado las grandes plagas del pasado, tenga cada vez más personas que se sienten o se les etiqueta de enfermas y consecuentemente requieren algún tipo de tratamiento experto. A este fenómeno social le llamamos medicalización y conviene reflexionar sobre sus posibles causas y consecuencias

¿Siempre vale más prevenir que curar? Una mala lectura de la medicina preventiva (siempre vale más prevenir que curar) es una de sus causas. Si  su  ideal es el riesgo 0 (no muerte, no enfermedad, no sufrimiento) todas las personas sanas deberían ser tratadas por «expertos» como enfermos potenciales. Uno puede imaginar cómo se amplía el negocio de  quien obtenga beneficios de la enfermedad (o de los riesgos) creando  dependencia de sus productos. Es clásico el ejemplo de invención de enfermedades (por ejemplo el colesterol, la tristeza, la timidez o la menopausia), pero podría ser extensible a los alimentos-medicina, el fitness o la biotecnología. Una sociedad «en riesgo» es una sociedad asustada en busca de seguridad y dispuesta a pagar por «su salud». La prevención es uno de los grandes avances de la medicina, pero no todo es prevenible y siempre hay que valorar si es peor el remedio que la enfermedad.

Si esto se mezcla con el «todo aquí y ahora”, máxima del consumo moderno, se olvida el principio básico de la medicina: que el cuerpo humano tiene gran capacidad de autocuración… pero que ello lleva su tiempo. Cada vez esta mas lejos la imagen del médico que cuida «expectante».

Los y las profesionales han colaborado con la medicalización. Los servicios sanitarios cada vez están más fragmentados con pérdida de la visión global del ser humano, cada vez son más especializados y con menos orientación hacia la salud pública y la promoción de salud. Este es el campo que la medicalización necesita. Los médicos, bien con prácticas defensivas o directamente influidos por la industria farmacéutica, hacen cada vez más, usando pruebas diagnosticas y terapéuticas que a veces no tienen justificación y causan enfermedad. Además la práctica profesional moderna se sustenta menos en la experiencia y más en guías y protocolos que muchas veces están basados en ensayos clínicos no fiables. Sabemos de la no publicación de resultados que no benefician a los patrocinadores y del uso de metodologías sesgadas y no válidas. Es el inconveniente de dejar la investigación en manos de los grandes grupos de presión con intereses en el sector.

Son claros los perjuicios de la medicalización para la sociedad. La hiperutilización de los servicios sanitarios que cierra un círculo vicioso de más diagnósticos, más pruebas, más intervenciones, más efectos adversos: no hay límite para la intervención médica aunque siga la ley de los rendimientos decrecientes. La iatrogenia (enfermar por intervenciones medicas) es una causa importante de muerte en los países desarrollados. El gasto sanitario se dispara: si la única intervención al envejecimiento es la respuesta médica, el crecimiento de los costes públicos será insostenible (y el negocio de la industria más rentable cada vez). Crecerá la desigualdad: a las últimas tecnologías solo tendrán acceso quien pueda pagarlas.

Es paradójico que cuando se habla tanto de empoderamiento de la ciudadanía este proceso de medicalización en el fondo lo que haga sea expropiar a las personas de su salud y hacerlos cada vez más dependientes (de los servicios que pueden contratar, del dinero que se pueden gastar, de los profesionales disponibles…).

Una visión que implica la negación del sufrimiento, la frustración, el miedo, la enfermedad y la muerte como realidades humanas, lleva a la construcción de un mundo virtual no humano que ninguno deseamos, pero al que ya nos acostumbran las series de televisión.

Frente a la medicalización, la Asociación para Defensa de la Sanidad Pública de Baleares (ADSP-IB) plantea 3 propuestas a la sociedad: 

La primera va dirigida a la ciudadanía (sus instituciones, organizaciones y también sus políticos) y tiene como objetivo poner en valor la PROMOCION DE LA SALUD para afrontar los retos del futuro (envejecimiento, enfermedades del desarrollo, dependencias, accidentes y violencias, desigualdades crecientes). Es una estrategia NO SANITARIA que implica  el aumento de la actividad física, la mejora de las relaciones sociales y personales, la dieta mediterránea, el respeto al medio ambiente, equidad…Busca la AUTONOMIA Y EL EMPODERAMIENTO de las personas, la recuperación de las terapias no farmacológicas para la resolución de los problemas comunes. También busca el CONSENSO, un acuerdo entre todos para la mejora de la salud.

La segunda concierne a los profesionales y tiene como objetivo NO MEDICALIZAR SIN NECESIDAD LAS CONSULTAS SANITARIAS. Proponemos sumarse activamente a  iniciativas nacionales e internacionales cómo NO HACER  que pretende disminuir las intervenciones innecesarias, aquellas que no han demostrado eficacia, tienen escasa o dudosa efectividad o no son coste-efectivas.

La tercera es una llamada a la Administración Sanitaria para que impulse decididamente unos servicios sanitarios públicos, independientes de los grupos de presión de la industria, en todos los ámbitos asistenciales y de gestión de los servicios de salud. Basados en la ATENCION PRIMARIA DE SALUD como eje y ordenación de la asistencia sanitaria,  mejorando la coordinación entre los niveles asistenciales de atención primaria y atención especializada / hospitalaria.  Y orientados hacia los factores de mayor valor e importancia para la SALUD PUBLICA y la PROMOCION DE SALUD.

DE LO JUSTO A LO ABUSIVO – Copago y gastos farmacéuticos en IB

Publicado en Diario de Mallorca 4/02/2019

Francesc Puigventós

Associació per a la Defensa de la Sanitat Pública de les IB (ADSP-IB).

Desde 2012 los jubilados de Baleares y del resto del estado vieron sus economías afectadas no solo por la práctica congelación de sus pensiones, sino por tener que pagar por los medicamentos recetados, debiendo abonar el 10 % del precio de los  mismos con unos máximos mensuales en función de la renta. Al mismo tiempo se estableció que este copago fuera del 40% al 60 % para los trabajadores activos.

Debido al copago, en 2017 los 189.000 pensionistas de Baleares aportaron de su bolsillo aproximadamente 10 millones de euros por los medicamentos recetados, además de asumir también el pago completo de los medicamentos excluidos de financiación en 2012 (el “medicamentazo”). La contribución del bolsillo de los pensionistas al pago de sus medicamentos ha sido esencial para moderar durante los años de crisis el aumento del gasto farmacéutico a cargo de los presupuestos de la comunidad. El gasto en recetas disminuyó de forma importante en Baleares a partir de 2012 y todavía en 2017 este gasto se mantenía inferior al de antes de su aplicación.

No obstante, este copago ha producido una gran dificultad de acceso a los medicamentos necesarios para el tratamiento de las personas con bajos ingresos. Muchas personas han abandonado todo o parte del tratamiento por no disponer de recursos. La última encuesta del Barómetro Sanitario publicado por el Ministerio de Sanidad, estimó que fueron cerca de 40.000, las personas de Baleares que no pudieron acceder a medicinas por falta de dinero. Muchos de ellas son jubilados y jubiladas con bajas pensiones, pero también afecta a personas de todas las edades sin recursos o con rentas muy bajas. Es lo que se ha venido en llamar la “pobreza farmacéutica”. Hay que tener en cuenta que en nuestra comunidad autónoma según el Informe EAPN de 2018, sobre seguimiento de indicadores de exclusión social, el 21,3 % de la población está en situación de pobreza, incluyendo 86.000 personas con índice de “pobreza severa”, es decir que ingresan menos de 355 € mensuales por unidad de consumo.

Con la aprobación por el Parlament de los presupuestos de la comunidad para el año 2019, desde el uno de enero de este año se ha hecho efectiva la anulación del copago para todos los pensionistas de les IB con una renta inferior a 100.000 euros.

Desde la ADSP-IB entendemos que la decisión de anulación del copago, ha sido un gran paso, apoyamos la medida, y pensamos que debería ampliarse a los trabajadores activos, especialmente a los de rentas bajas, y para aquellas personas con escasos recursos, afectados por la “pobreza farmacéutica”, debiéndose revisar y ampliar la actual normativa que ya contempla algunas situaciones.

El derecho a la salud, a la atención sanitaria y a recibir los medicamentos que se necesitan, es un derecho humano que debe estar garantizado en nuestra sociedad. La sanidad pública está basada en el principio de solidaridad contributiva, de forma que   todos pagamos a través de impuestos, y recibimos la atención sanitaria sin pagar de nuevo, cuando la enfermedad nos obliga a acudir a los servicios sanitarios. Si el paciente además de haber pagado ya sus impuestos, se ve obligado a volver a pagar en el momento del uso ,  paga dos veces rompiéndose el principio de solidaridad ya que paga más aquel que más utiliza la sanidad, es decir el ciudadano más enfermo. Desde la ADSP-IB creemos que la sanidad pública debe garantizar que toda persona tenga acceso a los medicamentos correctamente indicados y prescritos.

 

De los abusos a los precios abusivos.

Se ha argumentado que el copago buscaba reducir el consumo innecesario de medicamentos. Pero creemos que la responsabilidad del uso racional de medicamentos y la evitación de posibles abusos no debe recaer en los usuarios que son meros consumidores de aquello que se les indica por parte de los profesionales. Siendo la prescripción adecuada la estrategia correcta  para evitar el sobreconsumo inducido por intereses promocionales de la industria de la salud. El copago resulta un método absolutamente injusto, ya que reduce igual el uso de la prescripción necesaria y de la supuestamente innecesaria.

El verdadero abuso por el gasto por medicamentos se produce en otro lugar y por otros motivos. Se debe a los precios extraordinariamente elevados de los nuevos medicamentos comercializados por las compañías farmacéuticas. En los últimos años se ha producido una escalada precios, sobre todo en los medicamentos hospitalarios, que se dispensan a los pacientes ingresados y también a pacientes ambulatorios con enfermedades graves que requieren tratamientos costosos. Sin embargo, nuestro sistema público de salud ofrece una cobertura completa de estos medicamentos. Son por ejemplo  los medicamentos para el tratamiento del sida, la hepatitis, el cáncer, las enfermedades raras, la esclerosis múltiple y otros procesos neurológicos,  enfermedades autoinmunes, etc.,…

Los precios de estos medicamentos pueden ir de 15.000 € hasta 400.000 € para un solo curso de tratamiento y muchas ocasiones se trata de tratamientos crónicos o de larga duración, o procesos oncológicos de muy alto coste. El peso de estos medicamentos en el aumento del gasto farmacéutico público es impresionante. En Baleares el total de gasto farmacéutico (hospital + receta) asciende en 2018 a aproximadamente 400 millones de €, con un incremento del gasto en medicamentos hospitalarios de unos 28 millones de € adicionales, respecto al año anterior.  Este aumento del gasto de medicamentos hospitalarios en un solo año, dobla como mínimo el aumento de gasto público previsto por la anulación del copago en receta.

La industria farmacéutica impone precios abusivos gracias a la existencia de una regulación basada en patentes y derechos de propiedad, que les permite en la práctica imponer precios de monopolio. Así obtiene unos márgenes de beneficio extraordinarios en comparación con otros sectores industriales, que no se justifican, a pesar del relato que se difunde, por las inversiones realizadas en investigación.

Muchas organizaciones, sociedades científicas y ONGs, han denunciado esta situación y creado la plataforma NO es SANO para impulsar alternativas. El  Servei de Salut de les IB se adhirió a las propuestas de esta plataforma,  el pasado mes de septiembre.

Un excelente compromiso pero que creemos necesita concretarse en actuaciones que permitan disminuir el gasto y moderar la escalada de los precios abusivos de los medicamentos, que absorben de forma creciente los recursos de la sanidad, en detrimento de inversiones y otras partidas asistenciales necesarias para mantener un sistema de calidad.

Francesc Puigventós

Associació per a la Defensa de la Sanitat Pública de les IB (ADSP-IB).